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jueves, 12 de marzo de 2015

Robert Lepage. Needles&Opium.


"si no eres Miles Davis, o Jean Cocteau, cómo se puede crear con tanto dolor"
Robert Lepage.


Robert Lepage es un ritualista, concibe la obra de teatro como una liturgia que aspira a elevarse hasta el infinito –como toda puesta en escena verdaderamente devota- sin escatimar recursos. Íntimos o técnicos.
Robert Lepage es un poeta, juega con las tres dimensiones, hace del espacio un contexto, de la forma una metáfora, y de la luz un metaplasmo vivo que alumbra lo que no está, y lo crea.
Robert Lepage es un coreógrafo, dispone al elenco sobre el escenario y lo transforma en un arrecife de coral, o un campo de algas, una fuerza imparable y delicada lo mueve todo al compás exacto, lo mece, lo agita, lo arranca y lo deposita, con la precisión de un diapasón endemoniado y frágil.
Robert Lepage es un hierofante. En Needles&Opium invoca flujos de conciencia de Jean Cocteau perdidos en la bruma del Opio, los atrapa, y se los inocula al descomunal Márc Làbreche, que nos devuelve la mirada transmutado, flotante y nos habla con delicada voz de ultratumba, o nos hace reír con venenosas pausas de puro desdén afrancesado.
Robert Lepage es un físico cuántico. Un cubo que gira en el tiempo y en el espacio, puertas que se abren en Nueva York y se cierran en París, luces de callejón maloliente que, al positivarse, devienen en espacio exterior, donde los actores alcanzan algún tipo de santidad. Un solo de trompeta interpretado por Miles Davis -encarnado por el imponente acróbata Wellesley Robertson III- que atraviesa dimensiones y las pliega, allí estaba, ángel negro llamando a la inmolación entre las piernas de Juliette Grecó, usando la sordina Harmon a modo de sistro.
Robert Lepage dice la verdad. Needles&Opium también es desnudez y cuestionamiento, dramaturgia (taumaturgia) sobre el poder destructor del desamor, incapaz de ser capeado sin el arte de la psiconáutica, atravesar el infierno conlleva aspirar sus vapores, Lepage escribe apoyándose en Cocteau, acomodándose en Davis, y aspirando hasta el fondo esos vapores, ese opio sulfuroso. El amor es una adicción que acabará por destruirnos, pero que antes nos hace invulnerables, felices, nos aleja de la ciénaga. El enamoramiento actúa sobre los mismos receptores neuronales que el opio, y la felicidad que este puede darnos, opio o amor –tanto da-, es muy superior a la que puede ofrecernos la buena salud o el equilibrio. Aspiramos a ser poseídos por las ilusiones, por lo fantasmal, por las ideas, por una realidad holográfica deformante, y si alcanzamos, o rozamos, o atisbamos ese no-lugar, el regreso será imposible de asimilar, la vida nos parecerá siempre terreno baldío o campo de sal. Por eso vamos al teatro, porque el telón es una puerta a esa alteridad perfecta, no siempre funciona, pero cuando lo hace, y en Needles&Opium así es, nada en este mundo puede compararse.


Needles&Opium
Texto y dirección: Robert Lepage
Ayte. de dirección: Normand Bissonnette.
Intérpretes: Marc Lebreche y Ellesley Robertson III
Escenografía: Carl Fillion
Música y diseño de sonido: Jean-Sêbastien Côté.
Iluminación: Bruno Matte.
Diseño proyecciones: Lionel Arnould.
Producción: Ex Machina.
Teatros del Canal, sala roja.


4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Te he descubierto hace unos días por tu poemario: "La próxima tormenta". Enhorabuena, me parece absolutamente fantástico y ya estoy deseando conseguir el resto de tu obra. Ojalá pueda escucharte recitar algún día, un fuerte abrazo

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    1. Me hace muy feliz saber que has disfrutado cabalgando mi tormenta, palabras tan generosas lo justifican todo y animan a sentarse ante el escritorio. Eres muy generosa. Pronto anunciaré por aquí algún recital en Madrid, espero que podamos coincidir.

      De momento, se bienvenida a estas ruinas, estás en tu casa.

      Un abrazo.

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    2. No soy generosa, soy justa. Tienes mucho talento y una gran autenticidad, sensibilidad y pasión saltan de tus letras. Leer tu libro ha sido como un enorme abrazo. Además tu blog es interesantísimo, pienso recorrerlo entero. Estaré atenta para poder estar allí, puedes estar seguro. Ánimo con tu escritura, un abrazo fuerte

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