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jueves, 30 de mayo de 2013

Katharsis


Catársis.
Del griego Katharsis:

Purificación.

Se dice desde la antiguedad
que el fuego
purifica.

El fuego.

Las llamas.

Inevitablemente,
si el tiempo no miente
y escucho atento
las voces de los muertos:

concluyo que
el único modo que tengo

la única vía para quedar libre

y limpio

de todo dolor

es
como siempre

arrojarme a la pira gritando

y

ARDER-



Á

martes, 28 de mayo de 2013

Querido Percy V:


Querido Percy:

En vano sigo llenando papeles, encerrándolos en botellas y arrojándolos al mar.
He perdido definitivamente cualquier esperanza, lo último que pude ver fue su manto rojo doblar la esquina y desaparecer ante mis ojos, casi llegué a rozarlo.
Creo que no nos merecemos alcanzar la felicidad mi Ariel, somos títeres lisiados de la literatura, estamos obligados al submundo, a la evisceración pública, a narrar nuestro descendimiento. Cuando se te tragaron las aguas no lloré por tu muerte, lo hice porque no me llevaste contigo a la quietud abisal, estoy convencido de que desde las llanuras submarinas que habitas, puede verse el firmamento mejor que desde la cima de cualquier montaña de esta tierra.
Escribo estas líneas bajo una luna desmesurada y cruel que ilumina toda la Acrópolis, sentado, despatarrado entre las columnas del Partenón, la diosa no ha querido escucharme pese a que mi griego es perfecto, maldita sea, así que he profanado la piedra con mi cuchillo, la eternidad sabrá que Lord Byron estuvo aquí, se desnudó y se masturbó en el templo de la virginidad mirando el pétreo culo a las cariátides del Erecteion, ebrio de vino agrio, sucio y despojado de toda virtud.

La soledad frente al cáliz, los paseos cojitrancos, las noches en vela, el dolor, empiezan a fraguar de una forma monstruosa en mi pecho, me da miedo hermano mío, estoy perdiendo la capacidad de la conmiseración, me miro al espejo y veo el horizonte, las herramientas del poeta se han desperdigado por el desierto, regresar a buscarlas significaría morir de sed, o de frío.
Creo que estoy alcanzando la consistencia de la piedra,
que el musgo me cubra pronto
y roca anciana sea.

Suerte que la gitana lo dijo, suerte que la gitana lo dijo frente a la iglesia.
"Cuídate de los treinta y siete mylord"
Va quedando menos.

Quizás esta noche te encuentre en el silencio,
mientras, encaramado a las rocas de la desolación, me despido.

Tuyo.

Byron.

domingo, 26 de mayo de 2013

La sabiduría de las brujas XXXVIII



"Para quien se alimentó de las raíces que atormentan, para quien sació la sed con sangre y deliraba como un sudor mortuorio, para quien agotado durmió entre zarzales y al despertar su cerebro se había convertido en isla, desierto o grandiosa corona de espinas negra, para quien también al fin, inútilmente olvidaba como un candelabro a través de sombríos corredores, para quien al igual que el tiempo a lametones se limpia las heridas, para quien al callar reza la oración que se levanta desde hogueras lejanas, para quien escribe con veneno páginas que serán prohibidas o arrojadas a las llamas... la sombra de las sombras. Ya la muerte es una vieja amante. La carne que gime bajo la lágrima. Ya la muerte es una vieja amante. El hueso que arde otoñal con el suspiro, y ¡ay de quien no se enamore de estas letras!


No me mires a los ojos, se asoma a mi cara el rostro del tigre. Y sus ojos, mis ojos, son amarillos. Mi piel no puede estar más limpia y mi hambre no puede ser más ávida. Esta noche puedo respirar todos los llantos. Olerlos como claras huellas. Y correr. Avanzar hacia ellos como a un dulce reencuentro. Todos mis huesos crujen, maderas podridas de escalones en el faro, avistan siempre la misma orilla. Ya me desnudo. He de sentir frío. Hasta abrazarme y llorar. Hasta abrazarme y no poder llorar. Y ese alarido de sirenas perenne que ya no podrá crecer más, nunca más, porque llegó a ser igual que su imagen misma. Sin fin. Sin escapatoria alguna como palabra última pospuesta por un punto final."

                                                                                         Sergio Oiarzábal.

jueves, 23 de mayo de 2013

miércoles, 15 de mayo de 2013

Epitafio



Acudo hoy a la hoja en blanco
desnudo de metáforas,
repaso minuciosamente
los hechos.

Trato de recordar con precisión,
los días, meses y años
que he vivido.

Y entiendo,
al fin,
que yo no escribo poesía.
No.

Soy consciente
-y sonrío al serlo-
de que jamás he escrito un solo verso,

que toda mi existencia,
todo mi encono ante el papel
todo este tiempo:

las madrugadas,
los paseos,
las notas apresuradas en las libretas,
las servilletas,
la memoria,

Día tras día,

no he hecho otra cosa
que componer
un larguísimo
y complicado
epitafio.

martes, 14 de mayo de 2013

Espejos XVIII


"La vida es un cuento contado por un idiota, 
lleno de ruido y de furia, 
que no tiene ningún sentido"

Macbeth, 5º acto, escena V,
William Shakespeare.

La sabiduría de las brujas XXXVII


El envoltorio de las ciudades


procura en tus viajes
que el envoltorio de las
ciudades no te engañe

recuerda que detrás de
los museos siempre hay
mendigos pidiendo limosna

no olvides que más allá
de estos palacios y efigies
existen barrios de chabolas

ten presente que por cada
muro de fotografías hay
diez familias con hambre

ten en cuenta que las riquezas
y el bienestar de unos pocos
descansan en los hombros de muchos

no quiero amargar tus pasos
por las calles ni tus visitas a
los edificios célebres, no

pero no lo olvides: ricos y pobres
todos acabamos en montmartre
o en cualquier otro cementerio.

José Ángel Barrueco
Los viajeros de la noche.
Editorial Origami, 2013
9788494078095

domingo, 12 de mayo de 2013

Teselas XVII



PSEUDO-AULLIDO

Volaba a lomos de un hada sobre la noche de Madrid
y vi a las peores mentes de mi generación
desde las alturas,
en plena comunión ignorante,
rastreando esquinas
en las que mearse los unos a los otros
para establecer jerarquías
y construir monogamias heterosexuales.

Descendimos a ras de suelo
y nos fue imposible seguir el rastro
del rock and roll entre las calles,
todo lo que alguna vez consideré hermoso
se había evaporado entre vaharadas de humo negro,
esculturas moldeadas con excremento humano
sustituían cualquier rastro de belleza humana.

Los mendigos olían a carne quemada
y las ancianas retozaban en los cubos de basura
tratando de encontrar la juventud en el fondo,
sumergiéndose una vez –y sólo una-
en un mar de despojos
que se las tragaba crudas.

Caminé,
caminé sin rumbo,
buscando una revelación
detrás de unos ojos de neón verde,
ofrecí mi cuerpo a las brujas
-que habían poseído el cuerpo de las prostitutas-
para que profetizaran un futuro en los lunares de mi
espalda y me regalasen estigmas con forma de corazón.


Contemplé santos con mis propios ojos,
babeando mientras elevaban sus plegarias a dios
y le pedían el tormento de la carne a gritos
en idiomas blasfemos.

Punkies sin cabeza entonaban un Ohm
tratando de abrir las puertas del paraíso
oculto en las alcantarillas.

El diablo bailaba al ritmo de jazz
y hacía juegos de manos para engañar a las almas
inocentes que se detenían a su alrededor
y le arrojaban monedas.

Yo lo vi todo,
alumbrado por la luz que proyectaban
las cabezas ardientes de los ángeles.

Siguiendo el rastro invisible del ácido lisérgico
llegué hasta la puerta de salida de la noche,
allí, custodiándola, se encontraba un guardián,
hermoso, sucio, barbudo,
que fumaba un cigarrillo liado con la piel de su amante muerto,
detrás de sus gafas de pasta negra había tristeza,
locura y compasión,
comprendí que era el fantasma de un poeta.
Cerré los ojos por primera vez aquella noche,
y besé sus labios grises de muerto.
Amanecí. Envejecido y con la muñecas marcadas
por aquella visión del futuro
que condenó el pasado de toda una generación de pecadores.


Fantasmas
Editorial Endymion,
Madrid 2010
9788477314967

miércoles, 8 de mayo de 2013

Los viajeros de la noche. Último aviso.



Jueves 9 de Mayo, a las 19:00,
librería Antonio Machado-Círculo de Bellas Artes,
C/ Marqués de Casa Riera nº2
en Madrid.

José Ángel Barrueco presenta su último poemario,
Los viajeros de la noche, editorial Origami.
aunque ustedes ya lo sabían ¿verdad?
Estaré con él en la mesa,
alguien tiene que pasar lista y comprobar la asistencia.
Ni se les ocurra faltar, mi memoria es enfermiza,
y soy extremadamente rencoroso.

Poesía, amor, viajes y un gran escritor.
Por el amor de los dioses,
¿qué más necesitan?

miércoles, 1 de mayo de 2013

Teselas XVI



Acto de contrición

Una sonata de Debussy te trae hasta mí,
¿Tantos años ya?
Reconstruyo, minuciosamente,
aquella noche más allá de Orión
en la que compramos a Cervero con una botella de chianti,
dejamos nuestro orgullo a buen recaudo
en la consigna de una estación cualquiera,
y alquilamos una habitación en el motel de Nunca Jamás.

Entre un abrazo y otro,
con los restos de conciencia que me dejaban tus besos,
me preguntaba qué demonios hacía yo
con una criatura del quattrocento entre mis brazos.
Por una maldita vez en toda mi vida,
era yo quien ocupaba un lugar privilegiado
en el jardín de las delicias.

Siempre que me ocurre algo bueno en la vida
espero un castigo severo al día siguiente.
Quizás por eso no volvimos a vernos desnudos,
y quizás, también por eso,
camino constantemente a solas por las calles,
dando tumbos,
esperando econtrarme
con algún tipo de absolución a la vuelta de la esquina.

Decían de Sawa que jamás un hombre tan hecho para el placer
soportó tanto dolor.
Debí de leerlo a destiempo, y creérmelo.

Confieso ante la madre literatura que solamente creo en dios
(cuando tengo miedo de verme en el espejo)
como un padre rígido y terrible
que me ajustará las cuentas llegado el momento.

Por eso me costó tanto abandonarme a tu risa,
es por eso que tu tentación se hizo gigante, insostenible,
algo inabarcable que no pude soportar,
pensando en ti, volviéndote a sentir en mi cadera,
empecé a comprender la idea del infinito.

Si alguna vez vuelvo a encontrarme con la felicidad absoluta
espero no reconocerla.
Prefiero arrastrarme por el fango a mi manera
y desde allí elevar la vista a las alturas,
hasta ese lugar en el tiempo
en que las estatuas desandan su camino,
se hacen carne tersa y cálida,
y consiguen que la mano del escultor,
por una noche, reniegue de la piedra.

Irredento.
Editorial Endymion. 2011, Madrid 

9788477315186



Presentación: "Los viajeros de la noche"



El Jueves 9 de Mayo a las 19:00.
C/ Marqués de Casa Riera nº 2
Madrid.

José Ángel Barrueco presentará su nuevo poemario:
 "Los viajeros de la noche", editado por Origami.
Como la cosa trata de viajes necesitaban a alguien con facilidad para perderse que diera el contrapunto, así que me han propuesto acompañar al autor en la puesta de largo del libro. 
Prometo portarme bien, hablar cuando me toque, dar las gracias, pedir las cosas por favor y no tocar nada.
Acudan en masa y háganse con un ejemplar. Lean poesía, escuchen poesía y viajen,
El capitán  Barrueco está al timón, no puede salir mal.