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domingo, 12 de mayo de 2013

Teselas XVII



PSEUDO-AULLIDO

Volaba a lomos de un hada sobre la noche de Madrid
y vi a las peores mentes de mi generación
desde las alturas,
en plena comunión ignorante,
rastreando esquinas
en las que mearse los unos a los otros
para establecer jerarquías
y construir monogamias heterosexuales.

Descendimos a ras de suelo
y nos fue imposible seguir el rastro
del rock and roll entre las calles,
todo lo que alguna vez consideré hermoso
se había evaporado entre vaharadas de humo negro,
esculturas moldeadas con excremento humano
sustituían cualquier rastro de belleza humana.

Los mendigos olían a carne quemada
y las ancianas retozaban en los cubos de basura
tratando de encontrar la juventud en el fondo,
sumergiéndose una vez –y sólo una-
en un mar de despojos
que se las tragaba crudas.

Caminé,
caminé sin rumbo,
buscando una revelación
detrás de unos ojos de neón verde,
ofrecí mi cuerpo a las brujas
-que habían poseído el cuerpo de las prostitutas-
para que profetizaran un futuro en los lunares de mi
espalda y me regalasen estigmas con forma de corazón.


Contemplé santos con mis propios ojos,
babeando mientras elevaban sus plegarias a dios
y le pedían el tormento de la carne a gritos
en idiomas blasfemos.

Punkies sin cabeza entonaban un Ohm
tratando de abrir las puertas del paraíso
oculto en las alcantarillas.

El diablo bailaba al ritmo de jazz
y hacía juegos de manos para engañar a las almas
inocentes que se detenían a su alrededor
y le arrojaban monedas.

Yo lo vi todo,
alumbrado por la luz que proyectaban
las cabezas ardientes de los ángeles.

Siguiendo el rastro invisible del ácido lisérgico
llegué hasta la puerta de salida de la noche,
allí, custodiándola, se encontraba un guardián,
hermoso, sucio, barbudo,
que fumaba un cigarrillo liado con la piel de su amante muerto,
detrás de sus gafas de pasta negra había tristeza,
locura y compasión,
comprendí que era el fantasma de un poeta.
Cerré los ojos por primera vez aquella noche,
y besé sus labios grises de muerto.
Amanecí. Envejecido y con la muñecas marcadas
por aquella visión del futuro
que condenó el pasado de toda una generación de pecadores.


Fantasmas
Editorial Endymion,
Madrid 2010
9788477314967

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