Páginas

viernes, 27 de enero de 2012

Se aproxima la Absolución.

Nick Cave: confesiones íntimas.
Mark Snow
Global Rythm (colección Memorias)
9788496879676




¡Aleluya!

jueves, 26 de enero de 2012

Biblioteca Nacional.

Hoy Jueves,a las 19:30 en FNAC castellana,
Mario Crespo y editorial Eutelequia presentan
Biblioteca Nacional
Les acompañará el escritor Oscar Esquivias.





miércoles, 25 de enero de 2012

Levantando el sombrero XX


El 25 de Enero de 1882 nació en Londres Virginia Woolf.
Mostrándonos su habitación propia, nos ayudó a soñar con la nuestra.
Magistral, señora Woolf.

lunes, 23 de enero de 2012

La sabiduría de los brujos XV


"Despertarse en medio del agua no es muy distinto a despertarse en mitad de un sueño en el que estás soñando que te despiertas de un sueño."

"[...]el ansia empujaba a los pasajeros a atiborrar de tajadas cada plato y a llenar las mesas de platos y sólo hacia el final, a punto de reventar y con síntomas evidentes de empacho, notaban que se habían pasado y dejaban comida. Entonces veías restos por doquier, cantidades enormes de alimentos que iban a la basura porque allí ni siquiera había perros o gatos que masticasen las sobras. era lamentable.[...]

Parte de la culpa de esa gula y de ese egoísmo de los humanos en los cruceros se origina en la publicidad, en el ansia consumista, en el concepto del Todo Incluído. hacen creer a la gente que sólo amortizaran su billete si se lo come y bebe todo, si se apunta a todo, si disfruta de todo y no se pierde nada. Alguien marca el camino y vamos detrás y no hay solución posible para ello ni remedio, salvo el remedio de pensar por uno mismo y no fiarse sólo de lo que diga la mayoría y apruebe la masa."

"La gente desperdicia su dinero (y su tiempo) de una manera que se me antoja intolerable, amoral, vergonzosa, patética y repulsiva. Algunas personas pagan más de siete euros por una entrada de cine, más los diez o doce pavos que se gastan en el bar comprando palomitas, cubos de refresco, perritos calientes y bolsas de patatas, y luego se pasan la película haciendo ruido y hablando con la novia en voz alta, o dedicándose a mandar mensajes por el móvil justo en las escenas cuyos diálogos rquieren una atención exclusiva. Algunas personas se apuntan a las excursiones organizadas y se burlan de lo que dicen los guías o no se lo creen, o se dedican a comentar la jugada sin escuchar las explicaciones pertinentes. Algunas personas pagan treinta y cuarenta y cincuenta, y sesenta y setenta y ochenta y hasta noventa euros para acudir conciertos que apenas escuchan, intentando ligar con la de al lado, o yendo y viniendo del bar con un litro de cerveza en cada mano, o hablando con los colegas, o insultando al solista, o cayéndose redondos tras ingerir un cóctel explosivo de drogas, tabaco y alcohol.
Algunas personas pagan entradas para acceder a los museos y luego no son capaces de tomar distancias con un cuadro, lo ven casi pegando la nariz al lienzo, sin distinguir así los colores ni las intenciones del pintor ni los contornos que ha tratado de configurar para que los bosquejos y las figuras y los paisajes cobren forma sólo al mirarlos desde lejos. Algunas personas van al teatro, que es caro de cojones, y no aprecian lo que tienen delante, prefieren cuchichear con su vecino de butaca y luego, al salir, se quejan de no haber entendido la obra. Y toda esa gente va quejándose por ahí dejándose las perras para que el sistema económico funcione aunque ellos no presten atención a aquello por lo que han pagado, y encima se quejan. La razón es que un alto porcentaje de esa gente acude a dichos eventos (obras de teatro, películas, conciertos) sólo porque alguien le ha sugerido que lo haga, sea un amigo, la vecina, el periódico o el televisor. [...] y no saben ni que coño van a tragarse, y lo hacen sólo porque se lo han aconsejado, alguien les ha dicho o casi ordenado que vayan a verla, la publicidad hace el resto y van sólo porque está de moda, porque así pueden sostener las conversaciones de café y de la oficina, porque les venden promesas."



Asco
José Ángel Barrueco.
Editorial Eutelequia, Marzo 2011.
9788493825690

domingo, 22 de enero de 2012

lunes, 16 de enero de 2012

Levantando el sombrero XVIII


El 16 de Enero de 1933 nació en Nueva York la reina de las amazonas. Susan Sontag, cabello de loba sabia.
Solamente su inteligencia y su valor fueron superiores a su talento.
Una sublime y precisa fuerza de la naturaleza.
Alguien a quien aspirar a parecerse, la devoción por su obra y su persona es lo más parecido a una fe religiosa que conozco.

Á.

sábado, 14 de enero de 2012

Levantando el sombrero XVII


-Escribir poniendo las tripas y el corazón sobre la mesa.
-Dejar que la pasión desborde el cauce del espíritu sin que las aguas arrastren el alma para siempre.
-Amar con violencia, desear con desesperación.
-Construirse una armadura impenetrable para aislarse de todo dolor.
-Ser honorable, siempre, en toda circunstancia.
-Presentar batalla, aún sabiendo que espera la derrota al final del camino.
-Sacrificarlo todo para llegar a ser sublime.
-No quejarse jamás y aceptar la derrota.
-Honrar a los maestros.
-Estar dispuesto a morir sin dudar.

El 14 de Enero de 1925 nació Yukio Mishima, guerrero infatigable contra sí mismo, genio contradictorio y perdido, capaz de cabalgar tormentas marinas y hacer que floreciesen cerezos entre las nubes.

jueves, 12 de enero de 2012

La sabiduría de los brujos XIV



"No me reconozco en el espejo. Narciso se ha ahogado, y desde el fondo de las aguas, recostado de espaldas sobre el limo, escucha el lenguaje de las algas y mira buscando su rostro perdido en las lumbres del agua"


"Quiero que me zarandees, ahora, que me empujes, que me tumbes, que me cabalgues, que me cruces la cara. Sin preguntas. A horcajadas sobre mí - así te quiero. Y con tus pulgares clavándose en mi garganta, oírte aullar el grito desbocado de la doma - como el del piel roja, cuando lucha por acompasarse con la furia nueva de un caballo mesteño. Eso quiero. Quiero que me sigas con una cuchilla esas nuevas líneas que se han dibujado en mi cuerpo - marcándolas, sajándome. [...]


[...] Quiero oírme sangrar sobre tu cama. Quiero que camines sobre mí, clavando la aguja de tus talones en cada una de mis vértebras - que dibujes con el látigo nuevos meridianos en mi espalda, hasta descubrir el punto ciego, insensible, donde debe de esconderse la cicatriz del beso de Satán, la huella de aquel impreciso aquelarre que me alejó definitivamente de vosotros, dando comienzo a la travesía por la tundra. Quiero que marques mi cuerpo con un hierro al rojo - como a una res. Quiero que me arranques con tus dedos desnudos ese nido de angustia que se oculta detrás de mi esternón. Quiero sentir que estoy vivo. Quiero sentir sobre mí una última mirada tuya llena de codicia, aunque sea homicida, carnicera. Quiero sentir, por lo menos, miedo a morir. [...]"


"Puedes decirte que es la enfermedad quien te ha vuelto extraño a ti mismo, o el modo como la medicación te ha embotado el cuerpo, si lo prefieres - todo ese nuevo dibujo de meridianos y paralelos hechos de molestias y pequeños dolores que ha surgido ahora de repente, desplegando un mapa desconocido de tus carnes y como ajeno."


"PASEAR, escribir, pensar, tal vez en otro tiempo beber - ¿qué son sino tus maneras de rezar, tus modos de recogerte? ¿Qué otra intención puede tener lo que vas escribiendo sino la de espesar un presente que no existe? Tal vez es esto lo que me enseñó tu abandono, lo que voy aprendiendo: que mi casa ardió, y estoy de paso. Que mi tarea es ahora la de un furtivo, un merodeador que se busca en los rostros de los desconocidos como en un espejo fugaz, medio velado - como para poder detenerse."

Deseo de ser piel roja (XXII Premio Herralde de Ensayo)
Miguel Morey.

Editorial Anagrama, Barcelona 1994.
9788433913821

martes, 10 de enero de 2012

A Daniel G. Sanguino.


El caso es que no hay Luna que nos siga el ritmo amigo mío, nunca se sabe si acabaremos llorando, o riendo, borrachos como cubas cantándole a la nada, aterrorizados, medio muertos, da igual. Damos martillazos sobre los bancos de piedra de Malasaña como si fueran yunques, con los puños de la desolación y la tristeza, buscamos la salida juntos y volvemos a extraviar el camino, no sé si las carcajadas anuncian malos vientos, o si es el viento el que señala a los malos poetas. Esta noche te presto mis lágrimas hermano, no me quedan fuerzas para sostenerlas, tienes que hacerlo por mí, pienso devolverte el favor si me da tiempo. Nos damos un abrazo y me hago sólido, siempre que estoy a punto de evaporarme tengo a quien acudir: "no te pierdas hermano, por favor, no te pierdas". Me llevo esas palabras sobre los hombros mientras bailo el vals del caminante solitario. Se nos traga la noche, o nosotros nos la tragamos a ella, como siempre, con o sin máscara de pestañas, hemos nacido para morir continuamente y renacer como voluptuosos pájaros de fuego, somos Prometeos con túnicas de neón, Vestales desobedientes, niños cornudos, duendes despeinados. Desapareces, desaparezco, juntos hacemos burla a los puntos cardinales sonrojando adolescentes con frases procaces, cazando ángeles para clavarlos en la pared, hablando hasta quedar roncos, cantando, atravesando umbrales sin pedir permiso, citando a Ginsberg y a Villon, callando simplemente, mirando a las luces amarillas de las farolas, invocando jazz.
Sigo temblando, porque toca temblar, sigo asustado, porque toca tener miedo, pero sé que al otro lado de la ciudad alguien tiembla conmigo aunque no tenga ganas, vigila mi insomnio mientras duerme, escribe mientras escribo, y custodia bajo llave mis mejores palabras, mis peores pesadillas, como una caja del tiempo que se entierra durante décadas con la esperanza de ser abierta cuando todo haya pasado, cuando yo no habite este mundo, si tú sigues aquí, algo de mí rondará cerca.

Á.

lunes, 9 de enero de 2012

La sabiduría de los brujos XIII



ELLAS

"Posiblemente se acaben de levantar y oigan a lo lejos un olor a pájaros dormidos. Posiblemente todo lo que era el mundo, hierba y galaxia, aún es sueño. Saben planchar, posiblemente dan de comer a hijos que no son suyos. Vuelven insignificantes a la vida, regresan al suburbio donde pensaron algún día no estar solas, ser As de corazones entre las manos del crupier del Sábado. Quitan el polvo a libros que jamás leerán, cambian las sábanas del catre donde se amaron otros. Nadie sabe que dios de las pequeñas cosas aún les hace sonreír en las fotografías. Caminan hacia el metro, Beatrices de Dante, Julietas, Lisas Marías Di Noldo Gherardini. Sobreviven sin culpa, ávidas, fervientes, despreciadas. Posiblemente odian, posiblemente sueñan."









LA CONFESIÓN


"Padre, sé que he prometido enmendarme, pero confieso que los ricos me siguen poniendo furioso y mi opinión sobre la timocracia es irrefutable a todas luces. Mi aprecio por los apellidos de buena familia es semejante al interés que demuestro ante un hueso de aceituna. Los nobles me dan patadas en las canillas aunque el merengue de las marquesas me hace la boca agua. Mi respeto por los títulos heráldicos es comparable al que siento por una boñiga del caballo de Troya. Preferible ser un camello ante el ojo de una aguja a tener asegurado el porvenir en Jauja. Comprenda que no es fácil pasar ante el vellocino de oro sin ponerse las botas para cruzar el Eúfrates. Tal vez sea un resentido de primera clase pero la comodidad no está reñida con el proletariado. Usted dirá si esto se puede arreglar con un par de alíbabas y cuarenta jaculatorias. No lo olvide, su propina, es mi sueldo."




La casa Roja.
Juan Carlos Mestre.
Editorial Calambur (Colección poesía nº 85)

Madrid 2008
9788483590355

viernes, 6 de enero de 2012

Pulsiones III



¿Es posible escuchar su voz sin estremecerse? ¿Existe el tiempo? ¿Podemos latir a la vez Virginia?

martes, 3 de enero de 2012

La sabiduría de los brujos XII



A Favor de Daniel G. Sanguino.


"Dónde dejaste tu traje informal pero estudiado
Y ése constante aire de sabelotodo transgresor
Sólo en el fondo pero casi siempre acertado?


Te envuelves en tu aire de vanidad arrolladora
De una personalidad que no dejas a nadie de lado
Entrando en todas las conversaciones en todas las mentes
En algunas camas en algunos corazones y en ciertos odios
Dejando claro que lo único que quieres es seguir vivo
Aún cuando ese pequeño metro cuadrado que habitas en el mundo
Desaparezca en una noche loca de música y borrachera
(Como casi siempre con desconocidos)


A quién quieres engañar? No entiendes qué tus ojos se niegan a mentir?
Y tu voz de acentos y sílabas arrastradas
Segura y fuerte poco a poco se va diluyendo en un lastimero sollozo
Como el de una nana que intenta dar valor
Guiando tenuemente por el camino del sueño al país donde no existe el dolor.


Crees en serio qué eres tan cínico tan odioso
Tan terrible en tus patéticas venganzas que sólo se producen en tu mente?
Te he visto llorar hasta el desaliento y reír con esa carcajada franca y vehemente
Te he sentido cuando creí estar sólo y como siempre tú sin hacer ruido esperando
A que me decidiera a pedirte el abrazo que en ese momento necesitaba
(Y como siempre, cuando realmente eres, sin hacer ruido y de nuevo acertado)


Y sólo cuando escribes y vives que es de las pocas cosas que haces
Tú te muestras en pequeños detalles contradictorios y que al final
Resultas sólo un pobre adolescente que quedó en una época remota
Cuando la vida todavía contaba el tiempo, sólo un muchacho impertinente
Por no mostrar esa obsoleta educación de aristócrata arruinado
Lleno de miedos con tu eterno odio visceral hacia ti mismo pero romántico y sentimental
Ese chico cursi breve y tímido que lo único que pide en todo momento es que le quieran
Que no le abandonen como uno de esos personaje de Dickens
Con una foto de Rimbaud que lleva a todos lados y que en su reverso
Y escrito a mano dice “Qué difícil es tener quince años”


Hoy te dejo ser quien resultas a mi vista pero tranquilo, no se lo diré a nadie."

Daniel G. Sanguino.
Rosas en Diciembre.

Editorial Endymion, Madrid 2011
9788477315193