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jueves, 12 de enero de 2012

La sabiduría de los brujos XIV



"No me reconozco en el espejo. Narciso se ha ahogado, y desde el fondo de las aguas, recostado de espaldas sobre el limo, escucha el lenguaje de las algas y mira buscando su rostro perdido en las lumbres del agua"


"Quiero que me zarandees, ahora, que me empujes, que me tumbes, que me cabalgues, que me cruces la cara. Sin preguntas. A horcajadas sobre mí - así te quiero. Y con tus pulgares clavándose en mi garganta, oírte aullar el grito desbocado de la doma - como el del piel roja, cuando lucha por acompasarse con la furia nueva de un caballo mesteño. Eso quiero. Quiero que me sigas con una cuchilla esas nuevas líneas que se han dibujado en mi cuerpo - marcándolas, sajándome. [...]


[...] Quiero oírme sangrar sobre tu cama. Quiero que camines sobre mí, clavando la aguja de tus talones en cada una de mis vértebras - que dibujes con el látigo nuevos meridianos en mi espalda, hasta descubrir el punto ciego, insensible, donde debe de esconderse la cicatriz del beso de Satán, la huella de aquel impreciso aquelarre que me alejó definitivamente de vosotros, dando comienzo a la travesía por la tundra. Quiero que marques mi cuerpo con un hierro al rojo - como a una res. Quiero que me arranques con tus dedos desnudos ese nido de angustia que se oculta detrás de mi esternón. Quiero sentir que estoy vivo. Quiero sentir sobre mí una última mirada tuya llena de codicia, aunque sea homicida, carnicera. Quiero sentir, por lo menos, miedo a morir. [...]"


"Puedes decirte que es la enfermedad quien te ha vuelto extraño a ti mismo, o el modo como la medicación te ha embotado el cuerpo, si lo prefieres - todo ese nuevo dibujo de meridianos y paralelos hechos de molestias y pequeños dolores que ha surgido ahora de repente, desplegando un mapa desconocido de tus carnes y como ajeno."


"PASEAR, escribir, pensar, tal vez en otro tiempo beber - ¿qué son sino tus maneras de rezar, tus modos de recogerte? ¿Qué otra intención puede tener lo que vas escribiendo sino la de espesar un presente que no existe? Tal vez es esto lo que me enseñó tu abandono, lo que voy aprendiendo: que mi casa ardió, y estoy de paso. Que mi tarea es ahora la de un furtivo, un merodeador que se busca en los rostros de los desconocidos como en un espejo fugaz, medio velado - como para poder detenerse."

Deseo de ser piel roja (XXII Premio Herralde de Ensayo)
Miguel Morey.

Editorial Anagrama, Barcelona 1994.
9788433913821

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