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lunes, 9 de enero de 2012

La sabiduría de los brujos XIII



ELLAS

"Posiblemente se acaben de levantar y oigan a lo lejos un olor a pájaros dormidos. Posiblemente todo lo que era el mundo, hierba y galaxia, aún es sueño. Saben planchar, posiblemente dan de comer a hijos que no son suyos. Vuelven insignificantes a la vida, regresan al suburbio donde pensaron algún día no estar solas, ser As de corazones entre las manos del crupier del Sábado. Quitan el polvo a libros que jamás leerán, cambian las sábanas del catre donde se amaron otros. Nadie sabe que dios de las pequeñas cosas aún les hace sonreír en las fotografías. Caminan hacia el metro, Beatrices de Dante, Julietas, Lisas Marías Di Noldo Gherardini. Sobreviven sin culpa, ávidas, fervientes, despreciadas. Posiblemente odian, posiblemente sueñan."









LA CONFESIÓN


"Padre, sé que he prometido enmendarme, pero confieso que los ricos me siguen poniendo furioso y mi opinión sobre la timocracia es irrefutable a todas luces. Mi aprecio por los apellidos de buena familia es semejante al interés que demuestro ante un hueso de aceituna. Los nobles me dan patadas en las canillas aunque el merengue de las marquesas me hace la boca agua. Mi respeto por los títulos heráldicos es comparable al que siento por una boñiga del caballo de Troya. Preferible ser un camello ante el ojo de una aguja a tener asegurado el porvenir en Jauja. Comprenda que no es fácil pasar ante el vellocino de oro sin ponerse las botas para cruzar el Eúfrates. Tal vez sea un resentido de primera clase pero la comodidad no está reñida con el proletariado. Usted dirá si esto se puede arreglar con un par de alíbabas y cuarenta jaculatorias. No lo olvide, su propina, es mi sueldo."




La casa Roja.
Juan Carlos Mestre.
Editorial Calambur (Colección poesía nº 85)

Madrid 2008
9788483590355

1 comentario:

  1. Impresionante... casi puedo escucharlo declamado en voz alta. Qué ganas de leerlo.

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