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martes, 12 de abril de 2011

Un cuarto propio

Me permito tomar prestado de Virginia Woolf este magnífico título.
En dos palabras queda condensada una idea perfecta, cualquier cosa que pueda añadir estropearía el resultado final. Es exactamente lo que quiero hacerles saber en esta entrada inaugural.
Sean bienvenidos, si me notan ustedes tembloroso no se alarmen, aún he de adecuarme al espacio.
Comenzamos.

Á