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jueves, 27 de octubre de 2011

Narciso II



Narciso contempla su nada
en la superficie del agua negra que cubre el asfalto,
peina bajo la lluvia los cabellos que perdió hace tiempo
y se desnuda en medio del tráfico
en un agónico último acto de seducción.
Ya no le importa que las bacantes le hayan olvidado,
ni recuerda el tacto firme de los guerreros sedientos de sexo.

Narciso esquizofrénico es serpiente
que se arrastra patética por las aceras
regalando piel muerta a los desconocidos
con los que cree cruzarse.

Danza para sí y no recuerda los pasos,
envejece subido en un extraño carrousell
que no le permite encontrar el espejo adecuado,
su imagen es incapaz de fijarse,
gira y gira,
no puede verse
ni comprobar,
maldito sea,
que toda la vida ha estado
enamorado de un monstruo.

Á.

1 comentario:

  1. Impresionante pero terrible la metáfora, y las imágenes,...tremendo poema.

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