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jueves, 1 de septiembre de 2011

El cuento de la pelea de perros.


Dos escritores muy famosos.
Dos chihuahuas (que creen ser pit-bulls) peleando por un trozo enorme de carne.
Dos premios Nobel.
Uno, el que tiene más dientes, empezó su carrera imitando al otro, algo más viejo (que a su vez copiaba casi todo a escritores desconocidos de países lejanos).
Después, el de los dientes supernumerarios dejó de imitar al viejo y se imitó a sí mismo, descubrió los espejos (fieles compañeros todavía).
El viejo, se obsesionó por la cara interna de los muslos de las mujeres -lo cual es perdonable e incluso comprensible-, y desarrolló una extraña parafilia por el sudor humano -esto, por insistencia, sí que resulta algo grotesco, sobre todo por escrito-.
También pasó de la sintaxis.
Hartos de disputar el mismo botín se liaron a palos el uno contra el otro.
Ganó el más joven, pero al viejo le dieron el Nobel.
Superada la sintaxis, el chihuahua número uno comenzó a olvidar también la gramática, nada que la medalla de su majestad no justifique.
El dentudo invirtió su dinero en buenos trajes.
El viejo hizo lo mismo pero con peor gusto.
Uno viste seda y paño, el otro lino y algodón.
Uno levanta el puño, el otro -por llevar la contraria- gusta de extender el brazo y abrazar militares y curas.
Como no le daban el premio, nuestro chihuahua número dos, dejó de imitarse a sí mismo y comenzó a leer diarios ajenos (una costumbre muy, pero que muy fea), transcribirlos con un par de verbos más, hacerles la permanente y esperar.
Y consiguió conocer al rey de Suecia, dicen que pasa las noches puliendo la medalla con un paño de seda.
Me pregunto que habría sido de la literatura en español de la segunda mitad del siglo XX si, en lugar de pasarse cincuenta años midiéndose los penes en público, este par de perrillos chicos acomplejados se hubieran dedicado a escribir con el corazón.

Á.

1 comentario:

  1. Aplauso, aplauso, aplauso...fantástico texto, estupendo y mordaz resumen, para migusto, lleno de verdades; y al respecto de tu pregunta final, me temo que mi respuesta no va a gustar mucho; pero yo creo que habría mejorado mucho la literatura en español de la segunda mitad del siglo XX; y las nuevas gramáticas y ortografías de la lengua española, probablemente, serían un poquito mejores. Y yo me habría ahorrado tener que imaginarme a una niña chupando yeso. En fin, que me gusta mucho tu sardónica crítica; y que hoy soy yo quien levanto el sombrero en tu honor.

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