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viernes, 17 de junio de 2011

Pasos


Pasos
Jercy Kosinski
Debolsillo, Abril 2011.
978-84-9908-585-2
Traducción: Carlos Milla.


Con el paso del tiempo y tras acumular algunas lecturas en el camino hay unos cuantos conceptos que me han quedado claros, uno de ellos -casi un axioma- es que los artistas de origen eslavo que han desarrollado sus carreras -y sus vidas- en los Estados Unidos de América constituyen una raza “narradora” dueña de una voz poderosa y única. Conrad y Nabokov en la escritura, Polanski en el cine y nuestro invitado de hoy, Jercy Kosinski -en ambos lenguajes-, son prueba de ello.

La lectura de Pasos hiere y conforta al mismo tiempo, pone a prueba, pulsa fibras que generalmente permanecen intactas dentro de nosotros. La capacidad -mejor dicho, la precisión- de Kosinski para trasladar espacios del instinto humano al interior del lector usando el lenguaje como un escalpelo es abrumadora. Utilizando experiencias propias -vividas o imaginadas- nos desnuda frente al espejo de la carne, a veces nos sentiremos repelidos por nuestra humanidad, para -en el párrafo siguiente- redimirnos a través de la complicidad, de la debilidad, de la tentación irrefrenable. En Pasos, lo que nos aleja también nos iguala.

La historia es sencilla, Kosinski arma una supuesta novela autobiográfica a través de retazos, de hilos de recuerdos, teselas que acaban por formar un mosaico perfecto. Una sucesión de cuadros en clave sexual recorren el espectro completo de la sexualidad misma, desde lo puramente erótico e insinuante hasta lo decididamente perverso, bajo, animal.  Esa estructura basada en la suma de miniaturas para construir un todo resulta en manos del escritor polaco un ejercicio de virtuosismo literario fascinante, Pasos está lleno de pasión, sin desbordarse, los caballos sobre los que se sustenta el pulso narrativo jamás se desbocan, están bajo control, quizás ese saber templar, esa frialdad descriptiva aplicada al tema del libro sea lo que hace de Pasos una obra tan poderosa.
Kosinski no se parece a nadie, podríamos establecer comparaciones obvias con el citado Nabokov, con el mismísimo Kafka y hasta con el marqués de Sade, pero siempre resultarán inexactas para definirle.

Importante mencionar la traducción de Carlos Milla para Mondadori, nada fácil, Kosinski se crió hablando y leyendo Polaco, no asimiló el inglés como su lengua literaria hasta prácticamente los treinta años, siempre conservó un deje eslavo en su expresión escrita que dotaba a la misma de una seductora singularidad pero que imagino debe de ser un quebradero de cabeza a la hora de traducir.

Despréndanse de la vestimenta del pudor, bajen las luces y atrévanse con Pasos, Kosinski les llevará a lugares tan aterradores como estimulantes sin abandonar los límites de su propio cuerpo.

 "Ahora no puedo hacer el amor contigo. ¿Por qué insites?
Quiero hacer el amor contigo durante tu menstruación. Es como si una parte de mí estuviese atrapada dentro de ti y tu sangre fuese mía, derramándose con cada latido de una vena que es de los dos. ¿Qué sientes tú en ese momento?
Siento que la sangre mancha nuestros cuerpos como si tu miembro erecto me hiciera sangrar, como si me hubieras desollado y me hubieras devorado y yo me vaciara."

1 comentario:

  1. Tu excelente crítica, por si sola, ya es suficiente para que desee leer este libro. Pero el fragmento que has incluido me parece brutal, tremendo.
    Gracias por la recomendación.

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